VIEJA NUEVA TEORÍA SOBRE LA INFLACIÓN MUNDIAL POST COVID

Resurge el estructuralismo Latinoamericano en el Norte

Nuevamente la economía clásica que cree en un solo comportamiento humano y por lo tanto un solo paradigma económico para el planeta entero, le toca integrar a la fuerza los aprendizajes del Sur global. En efecto, con la crisis desatada por el COVID y la guerra, los bancos centrales del mundo se han mostrado inservibles frente a las presiones inflacionarias.

Ya en 1957 Noyola Vásquez detectó que tales presiones se alimentaban de al menos 3 mecanismos como lo son: las circunstancias, por ejemplo, desastres naturales; las presiones acumulativas donde la misma previsión de inflación se convierte en inflación; y la pugna distributiva entre grupos sociales, sector público y sector privado. Esta última teoría siendo actualmente descubierta por la academia del Norte, al punto que recién se publicó un modelo matemático llamado “Inflación es conflicto”, celebrándolo como un gran descubrimiento, lo cual, para ellos, al igual que América, debe serlo, pues en 6 años estudiando allá jamás se me mencionó nada remotamente parecido.

En efecto, cuando los precios suben existen ganadores y perdedores, la economía clásica asumía (sin darse cuenta) que el ganador siempre era el estado, pues todo sería culpa de la impresión de moneda. Sin embargo, Isabella Weber, una estudiosa del pensamiento económico chino, muestra que esta inflación de guerra y post-covid vino a enriquecer las arcas de los oligopolios internacionales, siendo estos quienes adquirieron más ganancias y poder durante la pandemia. El siguiente gráfico de Monroy-Goméz lo ilustra en el caso de México.

Tenemos una transmisión de mecanismos microeconómicos hacía la macroeconomía, pues en los mercados concentrados, las empresas no imponen sus precios bajo el paradigma de la oferta y la demanda, sino basados en interacciones estratégicas con sus competidores. Así, por ejemplo, frente a una caída de la demanda, las empresas podrían temer reducir el valor por una posible “guerra de precios” subsecuente, prefiriendo así estrategias agresivas de inversión en marketing y posicionamiento. ¡Aumentando los costos todavía más en tiempos de crisis!

La coordinación de precios de las empresas es un fenómeno altamente estudiado en la economía industrial de todas las corrientes, la diferencia es que los ortodoxos creían que esta era una materia aparte, no ligada a la macroeconomía, cuando en realidad, en este punto del capitalismo de oligopolios internacionales, la economía industrial ES la macroeconomía. Los mecanismos de pacto tácito empresarial son varios, descritos en la investigación de Weber. A continuación, el más interesante y actual:

En una situación de competencia oligopólica, cada empresa tiene su parte de mercado, y puede perseguir la de las otras, sin embargo, la materia prima de un mismo mercado puede encontrarse con un cuello de botella debido, por ejemplo, a las sanciones económicas impuestas a algún país. Así, la oferta se reduce, las empresas ya no tienen suficiente producción para pelearle “territorio” a su competidor, de forma que todos adquieren un poder monopólico sobre su segmento de mercado, permitiéndoles aumentar el margen de ganancia debido a un nuevo poder de mercado causado por la escasez en el sector.

De esta forma la inflación inicial causada por disrupciones en la cadena de valores se propaga entre todos los mercados afectados por tales disrupciones y se amplifica por la dinámica de precificación de los oligopolios. Mientras, paradójicamente las grandes empresas se ven favorecidas por las recesiones, las pequeñas empresas no poseen la capacidad de escoger precios ni la misma resiliencia internacional, quedando a merced de las circunstancias, ¡Dando así todavía mayor mercado a las multinacionales!

Entretanto, las adoctrinadas autoridades monetarias aumentan la tasa de interés disque para “frenar el sobrecalentamiento” empeorando las condiciones crediticias de la pequeña empresa a la misma vez que aumentan el desempleo del consumidor. Básicamente, se ponen del lado de Goliat, como lo ha buscado toda la vida la economía ortodoxa, ya sea por bieses psicológicos o directamente deshonestidad intelectual.

Finalmente, cabe usar esta crisis para cambiar el pensamiento clásico de la inflación viéndola como siempre dependiente de las mismas variables y aceptar que tal numerito también es dependiente de la trayectoria histórica de cada país. De hecho, la inflación estructural especifica del caso Latinoamericano se debe a su constante desequilibrio en la balanza de pagos que refleja la importancia que tienen las exportaciones del mundo para nosotros mientras el mundo puede “remplazarnos” con facilidad (elasticidad ingreso de las importaciones y exportaciones se le dice).  

No es coincidencia que en el Norte se estén adoptando estas enseñanzas, pues con los derrames que se vienen en el orden mundial, es una posibilidad que Europa se convierta gradualmente en una economía periférica tal como la nuestra.

Bibliografía

Noyola Vásquez, 1957, “Inflación y desarrollo económico en Chile y México”, Cepal

Weber, Isabella y Evan Wasner, 2023, “Sellers’ Inflation, Profits and Conflict: Why can Large Firms Hike Prices in an Emergency?” Universidad de Massachusetts

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Economista especializado en regulación de la competencia, con conocimientos variados en las diferentes temáticas de la disciplina: economía política, desarrollo, medioambiente, fiscal. Trabajé durante un año en una consultora financiera en Brasil (Fusiones y adquisiciones) y 4 años haciendo consultorías para CEPAL, además de una consultoría sobre salud mental y ambiente laboral en Chile, y otra de 6 meses sobre la historia del desplazamiento forzado en Mozambique para la London Bussiness school.

No solo entiendo los temas en los que me especializo, sino que trazo las diferentes relaciones entre ellos para tener una visión completa del panorama. Junto a eso, manejo bases de datos y softwares como Stata, asegurándome así que la narrativa y la estadística vayan de la mano. Hablo español, inglés, francés y portugués. Soy sociable, persistente, curioso, organizado, trabajo bien en equipo y bajo presión. Usted entrégueme un trabajo y yo seré especialista en el tema, pues siempre estoy dispuesto a aprender y me adapto a cualquier circunstancia, un día me encuentra haciendo presentaciones a altos funcionarios, al siguiente jugando fútbol en la favela.